lunes, 31 de octubre de 2011

Alguien sabe demasiado

Si me ayudan las palabras quiero contarte, explicarte y replicar lo qué siento.
Quiero que entiendas qué es para mí una vereda mojada en verano, la alergia  que tengo al pasto y cómo me pica el cuerpo y me salen ronchas ¿podés entender qué es lo que me pasa? Lo que siento cuando me da fiebre, el gusto que toma mi saliva, estoy segura que no es el mismo que el tuyo, que no es el mismo gusto que el de nadie y que nunca voy a poder sentir el de ningún otro. Como jamás podrás escuchar como yo escucho mi propia voz, de la manera en que resuena en mi cabeza, pero quiero que lo imagines, en verdad, quiero que la escuches.
Quiero que sientas el calor y la presión que mi sangre ejerce en mis dedos cuando aprieto con ganas esta birome. Quiero contarte de mi obsesión por las lapiceras, en especial las de tinta, quiero que sientas el placer que me da cambiar los cartuchos y ver como se desliza el color negro en los papeles, suave y espeso, eso quiero que sientas, también lo que me sucede cuando veo una pelota rodando, cuando tomo helado y la manera en que lo disuelvo en mi boca.
A lo mejor comprendas lo que huelo, lo que siente mi cuerpo cuando me zambullo en una pileta, como el cloro se mete en mis poros, pero es difícil que entiendas lo que significa para mí el cloro.
Quiero que sientas lo que siento cuando sonrío, la manera en la que se me tensa la piel y se me enfrían los dientes, quiero que sientas como siento las cosquillas y los bostezos.
Quiero que sientas lo que siento cuando lloro, cuando lloro a los gritos o muy bajito y una lágrima cae en mi boca, quiero que sientas esa sal como yo la siento, que no es igual a la sal del mar que se me pega en el paladar y me hace arder los ojos, además de sentir lo que me ocurre cuando nado en el mar, rompiendo las olas o dejándome llevar por el movimiento, por la corriente.
Quiero que sientas lo que siento cuando tomo sol, cuando la sensación agradable se torna sofocante, ese instante quiero que comprendas. Que me pasa cuando me moja la lluvia o cuando piso un charco con mis zapatos rotos y se me mojan los pies.
Quiero que veas lo que veo en mis sueños, lo que perciben mis ojos, esa sintaxis que me sucede cuando veo una imagen y entiendo su implicancia, eso quiero, contarte y que sientas lo que yo siento en la nitidez de mis sueños.
Quiero que sientas lo que siento cuando corro, cuando uso tacos, cuando suspiro, cuando me quedo sin aliento, cuando tengo sed y cuando tomo y siento que el líquido entra en mi cuerpo, cuando me quemo con el mate, cuando respiro aire frío, y cuando estornudo si huelo pimienta.
Quiero mostrarte qué es lo amargo para mi, qué siento cuando no veo a la distancia, que es para mí la injusticia y la justicia, qué entiendo por imaginación, que me pasa cuando recuerdo y cuando me olvido.
Quiero contarte lo que sentí cuando nací, el gusto que yo siento que tiene mi sangre, quiero que sientas cómo se me eriza la piel con tus besos, lo que siento cuando te acaricio.
Quiero enseñarte lo que es para mí la libertad, lo que siento cuando me late muy fuerte el corazón, lo que para mí es la tristeza, la impotencia, el fracaso, la ansiedad, el aburrimiento, la necesidad, el tiempo, las circunstancias.
Quiero que veas lo que ven mis ojos cuando te ven, quiero que sientas lo que le pasa a mi cuerpo.
Quiero que entiendas que me pasa cuando miento, cuando tengo miedo, qué es para mí el color rojo, un vestido largo, la música, un sauce llorón, la sombra, mi pelo, el hielo y la humedad, una trompada y mi tolerancia al dolor.
Quiero que sientas lo que yo siento cuando extraño, cuando me siento sola, cuando me maquillo. Explicarte y que sientas que es en mí la timidez, el engaño, la locura, cómo me suenan los dientes cuando tiemblo.
Quiero que sientas que es en mí el arte, el atardecer y el desayuno. Lo que es para mí el ombligo y la peluquería, el olor a esmalte.
Quiero que veas lo que veo cuando me miro al espejo, cuando estoy desnuda. Que sientas lo que siento cuando me desabrocho el corpiño, cuando cocino, cuando bailo, cuando no puedo dejar de abrazarte.
Quiero que entiendas qué es para mi una discusión, la inspiración, ser observada, la ignorancia, la realidad, la pobreza, lo que siento cuando tengo hambre y qué es para mí el hambre. Lo que me representa pagar el alquiler, subir una escalera, manejar, tomar un avión, comer chocolate Tofi, abrir un libro nuevo y que los dedos me queden manchados por la tinta del diario.
Quiero que sepas qué es para mí cortar carne, usar tijeras, jugar con y como los niños, tomar vino, coca-cola, café, leer.
Quiero poder explicarte y que sientas lo que siento por alegría, por compartir, por humano. ¿Te das cuenta? ¿podés percibir que no es lo mismo para ninguno de nosotros? Entonces, cómo explico que siento que todos somos uno, cómo explico qué entiendo por felicidad, por universo.
Sin embargo, anhelo estas incógnitas, estos sabores que nunca podré probar o sentir, esta magia de lo intangible. Pero hay algo en lo que me detengo, porque deseo que sientas lo que yo siento por amor, lo que me sucede en el cuerpo, lo que representa en mi mente. ¡Qué las palabras me ayuden y qué mi expresión sea clara! para que sientas el amor que yo hoy siento.

2 comentarios:

Maru dijo...

Bello, Tatu. Bello.

Claudio Fimiani dijo...

Muy lindo, me gustó mucho!!
Abrazo